Pérdida del disfrute de compra

Definamos que es una compra: Una compra es el proceso por el cual se adquiere un bien o servicio (el cual representa un valor)  mediante el intercambio de dinero. Y como todo proceso es necesario llevar a cabo una serie de actividades en donde intervienen diferentes actores.

Así pues podemos identificar claramente dos aspectos súper importantes al momento de una compra:

  1. El producto o servicio que se obtiene.
  2. El proceso por el cual se realiza la compra.

En la actualidad se tiene más que claro que cualquier negocio (ya se venta de bienes o servicios) debe de estar orientado a las necesidades de los clientes. Pero se debe tener claro esta dualidad en el proceso de compra. He escuchado a centenares de personas el criticar las mil y una llamadas de bancos ofreciendo tarjetas de crédito, personas que se sienten asfixiadas al pasar por tiendas deportivas y escuchar el “pase y le hago descuento” ,“Reinita aquí tenemos sus tenis”, “hoy estamos de promoción”. Y que me dicen de los vendedores de autos que creen que todos los clientes son ignorantes y pueden engañarlos.

Aún recuerdo la frase que mencionó un amigo en una charla de mercadeo “Cuando se va al supermercado hay que disfrutarlo” en aquel momento me pareció ilógico, pues para mi uno de las cosas más estresantes es ir de compras a un supermercado un fin de semana, cuando está atestado de gente, tienen música “grosera” y en donde los empleado solo se preocupan por poder atender a la mayor cantidad de gente. Sin embargo  tras analizar aquella frase llegue a la conclusión que, aquel supermercado que me ofrezca un ambiente agradable (no solo los productos que necesito) , es decir en donde pueda disfrutar mi compra, será el supermercado que escogería!

Se está menospreciando la experiencia de compra y una clara muestra de ello, es la proliferación de compras en Internet. Compras en donde la experiencia es prácticamente nula, el usuario simplemente hace clic y obtiene el producto, hay cero interacción y aunque sigue existiendo un proceso de compra, la experiencia como tal se está perdiendo.

En nuestros días es sumamente sencillo el crear nuevos productos o copias de productos ya existentes, y es por eso que la mayoría de consumidores están ávidos de nuevas experiencias que los hagan sentirse mejor durante el proceso de compra. Toda compra está acompañada de una satisfacción -que a pesar de ser imaginaria o psicológica- no es solo por el bien adquirido, sino que también interviene la experiencia como tal, es por eso que desde mi punto de vista aquellas empresas que tengan claro esto, cuentan con una ventaja competitiva que les garantizará el éxito.