La era de la información ha muerto!

Casi todos los días podemos escuchar que vivimos en la era de la información, sin embargo desde mi punto de vista ya hemos superado esta etapa.

Actualmente recabar información es sumamente sencillo, podemos recolectar grandes cantidades de información de toda índole sin necesidad de salir de nuestra casa. Cualquier cosa que deseemos saber la podemos “Googlear”.

Lo que me cuestiono es qué podemos hacer con toda esa información? Acaso el recabar millones y millones de bytes transformados en caracteres me va a dar más poder? Por supuesto que no!

La clave en este tema ( y lo que quería expresar hoy) es que el poder no radica en el volumen de información que se puede llegar a poseer, sino en la capacidad de “procesamiento” que tengamos. El tener el poder de transformar trozos de información en decisiones que me van a hacer competitivo.

En todo proceso vamos a tener un flujo, en el cual vamos a tener un insumo, aplicamos una serie de transformaciones para obtener un producto. Y hoy día en el que tenemos acceso, a datos (prácticamente ilimitado), debemos de saber cual es nuestra capacidad de producción, para poder acaparar la mayor cantidad de insumos (no más de los que no podamos producir) y convertirlos en acciones.

Siempre he pensado que es totalmente absurdo el memorizar hechos, fechas, nombres, etc. Y cada vez compruebo que lo que verdaderamente es importante es la capacidad del pensamiento.

Para almacenar datos existen los medios tecnológicos, pero el raciocinio humano nunca y repito nunca podrá ser superado por una maquina.  Las maquinas interpretan unos y ceros, la mente humana es un ente cognoscitivo sumamente complejo que es capaz no solo de reaccionar de manera “lógica” sino hasta incluso puede llegar a interpretar cosas no tan perceptibles, algunos lo llaman el sexto sentido, yo simplemente considero que es parte del “paquete” incluido en este maravillo órgano. Entonces, para que desperdiciar neuronas memorizando cuando las podemos aprovechar pensando?

Es por eso que la era de la información ha muerto! Bienvenida era del pensamiento!

¿Para Quién Trabajas?

 

Como la mayoría de veces que escribo sobre un tema sobre el cual escuche. El día de hoy alguien me hizo esta pregunta: Para quien trabajas?  

Probablemente la mayoría de personas responderían que trabajan para X o Y empresa, incluso si se trabaja propio probablemente se diga el nombre de la empresa a la que somos dueños, sin embargo si nos ponemos a analizar el para quien trabajamos, es decir el fin de cada persona la respuesta va a ser la misma (o al menos debería ser la misma), deberíamos trabajar para nosotros mismos.

De una u otra forma siempre vendemos nuestros servicios profesionales a un tercero, ya sea un cliente de forma directa o un cliente a través de un tercero, que en este caso seria “la empresa para la que trabajamos”.

Toda empresa necesita una inversión para poder sobrevivir, la premisa básica es al inicio se invierte para tras algún tiempo ver el fruto por las utilidades que pueda generar la empresa a la que se invirtió. De igual forma si trabajamos para un tercero vendiendo nuestros servicios profesiones, pues al inicio debemos de invertir en nuestra educación, para poder obtener “claves” que nos ayuden a desarrollar nuestras labores diarias, incluso hay otra analogía que toda inversión es un riesgo al igual existe en la educación en la que escogimos invertir.

Y no solo se debe de pensar en la parte remunerada, si bien es cierto todos trabajamos para recibir una remuneración económica, nuestras empresas (es decir nuestro “YO”) se especializa en algo, por lo que deberíamos de orientar nuestros servicios profesionales brindados en nuestra especialidad. Por lo que es necesario e imperativo que analicemos si en realidad nuestra empresa está haciendo para lo que fue creada y si nuestra empresa tiene claramente definidos aspectos como: Misión, visión, Valores, objetivos estratégicos, y más importante si existe un plan estratégico que nos ayude a formar nuestro futuro.

Durante todo el artículo he tratado de usar palabras cables (que espero sean fáciles de descifrar), pero quiero recalcar en una de ellas, y quiero finalizar con un pensamiento, si trabajo para mí, lo mínimo que debo hacer es hacer mi trabajo de forma profesional. Podría filosofar durante mucho tiempo sobre es ser profesional, sin embargo voy a ser breve (voy a obviar aspectos éticos), el ser profesional en algo es ser conocedor y prácticamente experto en ese algo (evidentemente no es sencillo y requiere de mucha trabajo y tiempo).

Por lo que es vital siempre recordar que debemos de realizar nuestras labores diarias de la mejor manera pues estamos ofreciendo un “servicio profesional” y la mejor manera de mercadear un servicio o producto es que este producto o servicio cumpla con las expectativas de los usuarios finales.

No es mi Problema!

Hace poco tuve una amarga experiencia, en donde un profesor exigió a un alumno en un plazo de 1 día conseguir un material didáctico y el estudiante amablemente le indica que le va a ser muy difícil en un plazo tan corto, y la respuesta del profesor fue “No es mi problema!”.

Desde ese momento esa frase ha estado en mi mente y no solo esta frase sino que también algunas variaciones como “a mí no me toca”, “yo no fui”, “porque yo”, “que lo hago otro”  y un sinfín de pensamientos para evadir responsabilidades.

Y justamente conversando con un amigo discutíamos del tema, y coincidíamos que el “no es mi problema” es parte de la idiosincrasia del tico. Desde tiempos coloniales el tico ha sido reconocido por ser “pacifico”  o pasivo diría yo. El acta de los nublados del día es –creo sin lugar a duda- el ejemplo más palpable de este hecho en donde no se clarifica la decisión tomada sino que más bien “se espera a ver que va a pasar”.

La crítica social es tema de conversación de todos los días, todos nos quejamos de la inseguridad ciudadana,  de los altos costos de los bienes de primera necesidad, altos impuestos, alta inflación, falta de empleo, etc. Pero la mayoría no cruza la línea de accionar, la de analizar el que se puede hacer para solucionar las cosas y no solo el criticar.

Precisamente ayer escuche un gran discurso de otro amigo quien hablaba de la calidad, de una manera muy simple dio una definición de lo que para el era calidad, hago mías las palabras de Mandred y cito: “Calidad consiste en dar el 101%, es decir dar algo más del 100%, dar el extra” (el FUA dirían algunos), comentaba Manfred que dar el 100% es mediocre pues simplemente se está cumpliendo con lo requerido, y personalmente coincido totalmente con sus palabras. La diferencia de lo normal con lo extraordinario es una delgada línea y cruzarla no es difícil, es sencillamente no solo cumplir las expectativas sino sobrepasarlas, y como hacerlo? simple tratar siempre de cuando hago las cosas dar el extra;  aunque lo que esté haciendo no es de mi agrado debería de procurar que sea una acción de calidad.

Este último párrafo lo relaciono con el “No es mi problema” pues la falta de calidad es para mí uno de los motivos por los cuales muchas personas tienen esta mentalidad.

Ojala y todos pensemos y actuemos con calidad y dejemos de pensar en que el día a día “no es mi problema”.